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1. Excitación
Tocamientos, caricias y roces
provocan que los labios vaginales y el clítoris empiecen
a agrandarse mientras el flujo de sangre se incrementa. La
vagina empieza a ampliarse.
2. Excitación
aumentada
Más caricias y, en especial,
el sexo oral provocan al clítoris estar erecto.
La vagina comienza a humedecerse (lubricación) debido
a las glándulas especialmente adaptadas en las paredes
interiores. Los labios vaginales y el clítoris se vuelven
más oscuros. Internamente, el cuello del útero
y el útero empiezan a levantarse dentro de la mujer.
3. Plateau
La estimulación
continua causa esta fase de excitación sexual total.
El clítoris retrocede debajo de a piel y la mujer puede
sentir las primeras olas de espasmos musculares, señalando
la pronta llegada del orgasmo. El cuello del útero
y el útero se levantan alto dentro del abdomen. La
mujer tiene un grado de lubricación muy alto. La parte
superior de la vagina se hincha, formando una zona receptiva
para la llegada del semen.
4. Orgasmo
Las paredes de la vagina,
el cuello del útero y los esfínteres anales
y uretrales se contraen de una forma rítmica. Esta
experiencia es increíblemente
placentera. El orgasmo de una mujer suele durar entre
veinte segundos y un minuto. Las mujeres pueden ser multiorgásmicas
y pueden estar estimuladas para llegar al clímax varias
veces en una sesión. Sin embargo no todas las mujeres
necesitan este tipo de estimulación. Después
del orgasmo el útero y el cuello del útero vuelven
a sus posiciones normales, el clítoris se reblandece
y el flujo sanguíneo vuelve a su estado normal, cuando
no está estimulado.
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